Foto: Spire Motorsports.
(KSM) El volante mexicano Daniel Suárez se tomó un tiempo para recordar a su amigo Kyle Busch, quien falleció la semana pasada, lo que hizo que la carrera anterior estuviera llena de emociones y que la victoria tuvo una dedicatoria especial para el que fue su compañero a su llegada a la NASCAR Cup Series.
“Me gustaría empezar contándoles un poco de mi relación con Kyle (Busch). Mucha gente conocía a Kyle como piloto, por la leyenda que él fue para todo el mundo de NASCAR, sin embargo, yo tuve el placer de conocer a la persona que era Kyle Busch. Y esa fue la razón de que fuera para mí muy duro de entender que hace tres días estaba platicando con él prácticamente normal, fuera de una pequeña gripa que él pensaba que tenía, y tres días después ya no estaba aquí”, señaló Daniel.
Quien no lo podía creer, “entonces fue algo muy impactante para toda la industria, para muchos pilotos, especialmente los cercanos, como yo, así que balancear eso con las actividades en pista, ya que la Coca Cola 600 es una de las carreras más importantes del año y de NASCAR, así que no fue fácil”.
Al llegar el momento de la carrera fue un choque de emociones, “por primera vez en toda mi carrera me subí el domingo al carro y no me sentía listo porque fue muy duro estar con el himno nacional junto a toda su familia, con mucha gente llorando, fue muy triste, entonces poder ganar esta carrera y llevar el trofeo y el carro junto con el confeti al taller que Kyle construyó para su equipo de camionetas fue algo sumamente muy especial”.
La siguiente carrera para Daniel será el domingo 31 de mayo en Nashville, Tennesse, competencia que dará inicio a las 17 horas, tiempo del centro de México.