Foto: Prime Sports.
(KSM) Una falla en el motor le quitó al piloto capitalino Germán Quiroga del equipo Prime Sports la posibilidad de lograr su cuarto campeonato dentro de la NASCAR México Series, una situación que lo deja con un amargo sabor de boca y con más deseos de coronarse para el 2026.
“El problema es que soy mi propio ingeniero, ya nos estamos levantando de esto, duele, porque no tengo a quién echarle la culpa, dependo del trabajo de mis mecánicos, que es excepcional, eso me da mucha satisfacción, pero tenemos que cerrar el círculo con el coche campeón y lo vamos a seguir buscando para la temporada 2026”, comentó Germán.
Después de la revisión final del estado del campeonato, Quiroga y el auto #69 finalizaron en la cuarta posición general.
Al ser un piloto que ya ha sido campeón en tres ocasiones, “es una frustración muy grande, al principio teníamos el auto a vencer, estábamos fuertes, luego ya no era igual, el ajuste me puso en una tesitura muy complicada, el que hicimos fue el correcto, éramos el coche más rápido antes de empezar a tener problemas con el motor, desafortunadamente así son los fierros”.
De la temporada pasada a esta se dio un importante avance, sin embargo, no fue suficiente para salir campeón, “la temporada antepasada peleamos el campeonato, pero no teníamos el control, aunque lo tengas debes tener un poco de suerte y hoy no la tuvimos, pero vamos a seguir trabajando, no es culpa de nadie, mis mecánicos hicieron una labor excepcional”.
Para el 2026 la meta volverá a ser la misma, “estamos trabajando para que el auto 69 sea el más rápido en la serie, lo hemos demostrado ya en varias ocasiones en esta temporada y lo tenemos que seguir haciendo el siguiente año”.