Isaac Guerra/Torreón, Coahuila.
Las palabras ya quedaron atrás… ahora viene lo que realmente importa.
Después de una conferencia de prensa donde la tensión se podía cortar con cuchillo, el regiomontano Rashib Martínez y el tapatío Christopher López volvieron a verse las caras, ahora en la ceremonia de pesaje, y el mensaje fue el mismo:
esto no es promoción…
es una pelea que ya se siente.
Como gallos de pelea, firmes, sin apartar la mirada, ambos protagonizaron un careo cargado de desafío, de esos donde no hace falta decir una sola palabra para entender lo que viene.
Solo están esperando que los suelten en el palenque.
En la báscula, todo quedó dentro del límite, pero con un detalle que no pasa desapercibido:
López marcó 55.0 kg, mientras que Rashib registró 55.300 kg, ligera ventaja física para el regiomontano en un combate pactado en peso supergallo.
El choque se disputará este sábado 25 de abril en el Coliseo Centenario de Torreón, Coahuila, en una cartelera que será transmitida por Televisa y ESPN, llevando la pelea a una audiencia masiva.
La función es organizada por Boxing Time Promotions que encabeza Memo Rocha, en asociación con Cancún Boxing de Pepe Gómez y Latin KO Promotions de Oswaldo Küchle, un respaldo que garantiza un escenario competitivo y de alto nivel.
En juego estará el campeonato FECARBOX del Consejo Mundial de Boxeo a 10 episodios, pero más allá del cinturón, lo que está sobre la mesa es el orgullo.
Porque este combate también se pelea fuera del ring.
Es Monterrey contra Guadalajara.
Rashib llega motivado, con una preparación sólida bajo la supervisión de su mánager, el experimentado Sergio Reyna, afinando cada detalle para un compromiso que puede marcar su camino.
Del otro lado, “El Pollo” López ha trabajado de la mano de su equipo, encabezado por Israel Camarillo, en un auténtico duelo de estrategias que también se jugará desde la esquina.
En el plano oficial, la contienda cuenta con la supervisión del reconocido Lorenzo Soberanes, originario de Ciudad Juárez, Chihuahua, quien estuvo a cargo de la lectura de reglas, así como del seguimiento del pesaje, mismo que fue encabezado por el presidente de la Comisión de Boxeo de Torreón, Arturo Zárate.
Dos estilos.
Dos escuelas.
Dos ciudades.
Un solo ring.
Y una pelea que no se construyó en silencio.
Se fue calentando.
Se fue cargando.
Y ahora llega al punto donde ya no hay espacio para promesas.
Este no es un combate más.
Es de esos que pueden dejar huella.
De esos que, pase lo que pase, van a dar de qué hablar…
y durante mucho tiempo.