Foto: Club Pumas.
(KSM) El legendario Hugo Sánchez recibirá la noche de este sábado en el Estadio Olímpico Universitario un homenaje de parte de los Pumas de la UNAM quienes celebran 50 años del debut de Hugo con el conjunto azul y oro, una fecha especial para el ex jugador y entrenador del equipo del pedregal, quien de todo corazón agradece a la Directiva y afición esta enorme distinción.
“Por lo que he recibido en cuanto a cariño, reconocimiento, admiración y que ahora me toman como referencia, pues es un halago que tomo con responsabilidad y espero seguir siendo esa referencia para mucha gente, para muchos universitarios, para mucha gente de Pumas. Así como yo los he tenido cuando era niño, pues ahora me toca desempeñar ese papel y lo hago con mucho orgullo”, dijo Hugo.
Quien siempre le tendrá un cariño especial a la afición universitaria, el mensaje que le doy a todos mis colegas de la UNAM y de Pumas, pues gracias por el apoyo, gracias por el reconocimiento. Gracias por el cariño, gracias por esa energía que enviaban estando aquí en Ciudad Universitaria, estando en el estadio, estando con Pumas, pero también lo sentía cuando estaba jugando fuera de México, en España, con el Atlético de Madrid, con el Real Madrid, con todos los equipos. Les agradezco porque vaya donde vaya esté donde esté, siempre hay muchísima gente de la UNAM, muchísima gente de Pumas y eso pues nos hace sentir orgullosos de que mientras más seamos, va a ser mejor. Así que comparto mis éxitos y mis triunfos con todos ustedes”.
Al llegar esta fecha “bueno, nada más de pensar me da nostalgia pasar 50 años. Estar 50 años atrás es como retroceder en la vida mucho y ubicarse uno en esos 18 años que tenía después de asistir a los Juegos Olímpicos de Montreal en 1976 y que ya había sido becado por Pumas, ya que quería hacer mi carrera de odontólogo. Entonces, estamos recordando ese momento y para mí ha sido mágico, mágico por lo mismo. Mis hermanos jugaban un año antes, yo quería estar con ellos, ser como ellos”.
El poder presentarse con el primer equipo fue la culminación de un camino muy largo, “representó que todo tiene un inicio y que es bonito saber que, si los inicios son buenos, eso va a dar confianza y va a dar buena vibra. Así fue. Afortunadamente, porque a partir de ahí, ese triunfo y esos puntos ganados, pues fuimos más y mejor hasta llegar al final de conseguir el primer título para Pumas. Ese recuerdo es maravilloso. Orgulloso porque se gana por primera vez un título de liga siendo profesional, pues es algo soñado”.
Formar parte de este equipo y de su historia tiene un valor muy especial, “Pumas, lo he sentido y lo he percibido que es un símbolo de garantía. El hecho de ser de Pumas, el hecho de ser de la UNAM, es un sello de garantía. Es un privilegio y es un orgullo en el cual puedo seguir presumiendo de ello. Y por ese motivo me siento que todavía faltan conseguir más cosas, pero me siento realizado que tanto como jugador entregué todo lo que podía entregar y luego como director técnico pues hice exactamente lo mismo: dos títulos como entrenador, siendo los primeros bicampeones de los torneos de México. Les enseñamos el camino a otros equipos de cómo se tenían que hacer las cosas y eso, indudablemente, me da mucha alegría, mucho gusto. Hay que ir dejando legados por el camino”.