Foto: Club Pumas / Imago 7.
(KSM) Tras regresar de su aventura europea, el seleccionado nacional César “Chino” Huerta, habló sobre lo que espera en su segunda etapa con los Pumas de la UNAM, donde el objetivo es levantar el título, para luego hacer un nuevo intento de llegar al futbol europeo.
“Retomar lo más rápido posible, no mi máximo nivel porque siempre ahí tú te pones el techo, entonces, no quiero retomar mi máximo nivel, sino dar un escalón arriba, estar en un nivel superior. Eso me va a llevar a lo grupal, que es sumar de la mejor manera a un grupo que viene de jugar una final, que por ahí ahorita hay una mala racha, que es normal en todos los equipos y espero poder salir de esto grupalmente de la mejor manera y pronto”, comentó.
Tratando de ser un pilar importante en el esquema de Esteban Solari, “el equipo está en un proceso, viene de jugar una final, viene de cambio de técnico, entonces está en un proceso. Pero creo que pronto podremos ver la mejor versión de este equipo, que tiene mucha calidad, tiene muchas ganas. Esto es de momentos. Tenemos que saber sufrir en estos momentos que no se dan los resultados y trabajar muy duro y disfrutar cuando empiecen los resultados a ser favorables”.
Y para sus compañeros, ser alguien que los impulse en todo momento, Dentro de la cancha, a mis compañeros contagiarlos con esa energía, con dar el 200 por ciento, no solamente dentro del campo, en los entrenamientos. Creo que en esa parte puedo sumar y creo que puedo contagiar un poco a mis compañeros de esta energía y este espíritu que tengo ya naturalmente.
Al pasar las jornadas, la afición podrá ver a un “Chino” Huerta diferente al que se fue en busca del sueño europeo, “creo que ahora soy un César Huerta que valora y disfruta muchísimo más los pequeños detalles de venir a entrenar, de entregarte al 100 por ciento en todo lo que hagas, ya sea en el gimnasio antes de salir a cancha, después del gimnasio salir a cancha y dar tu 100 por ciento siempre. Creo que eso me hizo crecer mucho y me hizo darme cuenta de que no solo es entregar el 100 por ciento en los partidos, sino en el día a día, algo que yo ya venía acostumbrado a hacerlo. Pero si daba el 100 por ciento, ahora tengo que dar el 200 por ciento porque sé que también me tengo que cuidar muchísimo más, no solamente en el tiempo que estoy aquí en el entrenamiento, sino fuera, en el trabajo invisible, que es lo que haces en casa: dormir temprano, comer bien, tu buen descanso. Creo que todo eso es un entrenamiento de un profesional, que es el entrenamiento invisible, porque nadie lo ve. Solo tú. Llegas a tu cama y te acuestas y realmente te das cuenta si hiciste las cosas bien durante el día”.
Su prioridad hoy es Pumas, sin dejar de soñar con volver al futbol europeo, “me gustaría. Tengo esa espina clavada porque realmente solo jugué seis meses. Los disfruté al máximo. Mi lesión no la disfruté, pero le saqué el máximo aprendizaje. Me hizo crecer mucho. Y si en un futuro se da la oportunidad, estoy abierto para para poder regresar a Europa. Pero ahorita sé que tengo que cumplir acá mi parte y tengo que hacer las cosas muy bien, porque, al final, Pumas fue el que me abrió las puertas de selección y de Europa y fue porque estaba en un muy buen nivel y podía sumar a mi equipo, que eso es lo primordial en este momento”.