Foto: WBC
(KSM) El boxeador oriundo de San Mateo Atenco, en el Estado de México, recibió la tarde de este miércoles el cinturón que lo acredita de manera oficial como nuevo campeón mundial de peso ligero del Consejo Mundial de Boxeo (WBC), la entrega se hizo de manos del presidente del organismo, Lic. Mauricio Sulaimán en el marco del tradicional Martes de Café celebrado en la Cámara de Diputados en la Ciudad de México.
“Tuve la gran fortuna de estar ese sábado ahí, esta vez enfrentamos a los dos mejores por el campeonato mundial, casi 1600 golpes tiró el “Camarón”, Roach era favorito, lo que sucedió fue muy emotivo, cuando subí al ring vi a una persona madura llorando como un niño, el “Panda”, después vi una entrevista por ahí, le preguntaron al “Camarón” si se iba a dormir con su cinturón, y les dijo que no, que iba a dormir con sus dos bebes que no veía hace cuatro meses, eso es lo profesional al máximo”, comentó Sulaimán Saldívar.
A petición expresa del campeón mundial, se hizo entrega de un reconocimiento especial para sus entrenadores, el cubano Carlos Duarte y el mexicano Jay “Panda” Najar, ambos como entrenadores que lo formaron antes de formarse como campeón mundial.
Jay “El Panda” Najar y actual entrenador de Zepeda apuntó, “fue una gran victoria, muchísimas gracias a Dios, fueron muchos años de trabajo, de dedicación, antes de que llegara el “Panda” estaba un entrenador que forjó, que dedicó mucho de su tiempo, que para mí es un hermano, creo que ese ha sido el éxito de este equipo, se ha formado un equipo, donde no hay uno más grande que otro, lo más importante es lo que está aquí en medio que es el boxeador, esto es trabajo de muchos, de la familia del “Camarón”, que antes de nosotros creyeron en él, cuando yo me fui de mi casa dejé mi trabajo y todo porque creí en William, el profe Duarte me lo entregó y yo le dije que no, que no se iba a ningún lado, atrás de nosotros hubo una persona que hace 14 años creyó en el proyecto, hoy me siento satisfecho, te cumplimos Jaime y aquí está tu campeón mundial”.
De igual manera, el profesor Carlos Duarte, quien inició a Zepeda en el boxeo, agregó, “es muy emocionante, porque cuando veo esto, lo primero que me viene a la mete es ver a ese niño que por perder una pelea con un boxeador tan avanzado en una Olimpiada se quería retirar, venia con su perrito y decía, yo ya no quiero seguir boxeando. Dios quiere seguir haciendo cosas con nosotros, me sigue utilizando y les digo que Dios existe, está ahí, él nos escucha, que bonita aquella reunión hace 15 años cuando nos sentamos a firmar ese contrato de palabra, para el trabajo de William Zepeda, fue esplendoroso, y que bonito estar ahí en aquellos tiempos, son ya 15 años de aquella reunión, esta cañón cumplir una promesa de este tamaño, pero si se pudo”.