El camino del “Chícharo” no fue nada sencillo: “Chepo”.

Foto: Pablo Lozano.

(KSM) José Manuel “Chepo” de la Torre, hoy técnico de los Diablos Rojos del Toluca, recuerda como fue el proceso de Javier “Chicharito” Hernández cuando coincidieron en el Guadalajara, cómo lo rescato de la Segunda División y lo fue llevando poco a poco para que fuera explotando el potencial que lo ha llevado a jugar en diversos clubes importantes de Europa.

“Cuando me toco legar a Chivas en aquel entonces, “Chícharo” estaba en Segunda División, estaba decepcionado y ya no quería tener tanta participación, a parte no lo tomaban en cuenta”, recuerda.

De la Torre siempre le brindo el beneficio de la duda al joven Javier, de quien esperaba algo por ser hijo y nieto de futbolistas de renombre, “tenemos un lema muchos jugadores, hijo de un futbolista hay que hacerle la lucha, hijo de un futbolista y nieto de otro futbolista, los dos mundialistas, algo debe de traer”.

Luego de no ser considerado por la institución, arrastraba un severo problema de falta de confianza en sí mismo, “la verdad es que al “Chícharo” lo incorporamos directo a la Primera División, lo empezamos a trabajar, y de repente “Chícharo” se ponía tres o cuatro veces contra el portero solo y de repente la abanicaba, o la tiraba o la sacaba al tiro de esquina, porque se precipitaba demasiado”.

Con el apoyo de grandes jugadores y el trabajo diario con el primer equipo “el “Chícharo” empezó así, Omar Bravo lo ayudó mucho, luego lo ayudó mucho Ramón Morales, los que llegaron ahí a Chivas y que lo siguieron”.

Todo el tiempo invertido en Javier dio frutos apenas debutaba en el máximo circuito, “lo recuerdo muy claro, le buscamos un partido para debutarlo y el “Chícharo” lo hizo de forma extraordinaria, porque en la primera jugada casi prácticamente mete gol y en la segunda lo hace, y lo hace con esas circunstancias, haciendo una finta y luego un recorte, tocando la pelota como debe de ser, un pase a la red y la verdad que me dio mucho gusto”.

Una de las máximas virtudes que destaca José Manuel de Javier, es que siempre tuvo el deseo de salir adelante y nunca se rindió, “todos sus logros han sido en función de su tenacidad, de su capacidad, de estar metido con esa actitud de hacer las cosas bien, aunque se falle, aunque se falle diez mil veces, no importa, saldrá, y esa mentalidad que ha tenido lo ha puesto en esa posición, en lo que ha logrado”.  

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

A %d blogueros les gusta esto: