Foto: Carta Blanca
En 1986, la ‘ChiquitiBum’ dejó de ser solamente una campaña de marca para convertirse en un fenómeno cultural. Su energía contagiosa salió de la pantalla y llegó a las calles, a las reuniones familiares, a esos encuentros entre amigos. Hoy, cuarenta años después, Carta Blanca sigue celebrando esos ritmos y esos rituales que han trascendido de generación en generación formando parte esencial de lo que hoy somos, un símbolo de unión de millones de voces bajo el mismo espíritu festivo y optimista que nos representa como mexicanos.
“La ‘ChiquitiBum’ nos recuerda que hay tradiciones que no pertenecen a una sola época, sino que estas mismas tradiciones se heredan, evolucionan y vuelven a sentirse aún con más pasión, reuniendo a distintas generaciones en una misma celebración” expresó Diana Lozada, Directora de Marcas Regionales y Nuevas Categorías.
Adicional a la porra, la marca presenta una edición especial de latas inspiradas en la estética y el espíritu de 1986. El diseño recupera los elementos gráficos de esa época y los reinterpreta con una mirada actual, conectando la nostalgia de quienes vivieron ese momento con las nuevas generaciones que hacen suya esta celebración con todos sus colores, energía y estilo festivo.
En esta ocasión y por primera vez, Carta Blanca lanza en colaboración con Atlética una colección limitada de playeras conmemorativas que rinden homenaje a esta época: únicamente 1,986 piezas por diseño, numeradas y creadas para quienes quieren llevar consigo un pedazo de la historia de México a través de este objeto de colección.
“En los años ochenta, la ‘ChiquitiBum’ y Carta Blanca marcaron una generación al demostrar una forma muy mexicana de celebrar: con energía, unión y alegría colectiva. Más que una campaña o una porra, la ‘ChiquitiBum’ es un símbolo de como los mexicanos celebramos juntos, es ritmo, es emoción, es orgullo nacional”, señaló Carlos Rosas, Gerente de Marca Carta Blanca.