Fue cien veces más difícil: “King” Molina.

Foto: Pablo Lozano.

(KSM) El boxeador y promotor Carlos “King” Molina, estuvo como invitado especial la mañana de este martes dentro de la edición virtual del Martes de Café del Consejo Mundial de Boxeo, donde comentó a detalle como fue el proceso para poder realizar una función de boxeo a puerta cerrada el pasado sábado 6 de junio en Tarímbaro, Michoacán, en plena pandemia por el Covid-19.

“Estuvo como cien veces más difícil que hacer una función normal, pero lo bueno es que no fue mi primera función, había muchos obstáculos que pasar, permisos, la sanción, la salud de los boxeadores y de los que están ahí involucrados en el evento en lo más importante, al mismo tiempo queríamos para que regresen las funciones a trabajar, todo lo que tiene que ver con la producción, el boxeo, yo siendo boxeador se que lo único que tengo es el boxeo, salió la idea de seguir trabajando y de una manera que sea saludable para todos”, explicó el ex campeón mundial.  

Alrededor del evento hubo mucho trabajo previo, “el municipio no ayudó con la sanitización, con los permisos, que hubiera menos de 40 personas en el lugar, quien avaló el evento fue la Comisión de boxeo de Salamanca (Guanajuato)”.

Con respecto a los protocolos “los pusimos en diferentes hoteles, los hoteles ya sabían la situación y nos ayudaron con la sanitización de los cuartos, les hicimos un examen a todos, todos pasaron, regresaban a su cuarto sin tener contacto con nadie más. Todos los que entraron al ring tenían exámenes, el anunciador, el réferi, los boxeadores”.

Uno de los inconvenientes que tuvo fue el tener que cambiar la sede de la función, “tuve que cambiar el lugar de Pátzcuaro, tuve que conseguir diferentes boxeadores, al principio tenía tres boxeadores de Estados Unidos, por recomendación de Mauricio Sulaimán dijo que mejor de México, tuve conseguir boxeadores de México, como estaba cerrada la Ciudad de México, pude conseguir boxeadores como “El Pájaro” Dávila, lo más difícil fue el día de la función, no soy un promotor que tiene un equipo como de diez personas, todas las llamadas entran por mí, de la llamada más sencilla a la más importante, lo que hice fue trabajar y trabajar, ya cuando estaba la función en el lugar, ver que las peleas estaban bien, me acosté una hora u hora y media, despertar y a pelear”.

Dada la complicada situación económica fue poco el apoyo que pudo conseguir de parte de los patrocinadores, “estuvo un poquito difícil ahorita porque están sufriendo todos los negocios y a la vez no pedí mucho apoyo de los negocios, más que nada me dieron en las habitaciones como un descuento, así para darles algo a ellos porque entiendo que es difícil para todos los negocios y para todas las personas”.  

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